21 de marzo: Concentración frente a la embajada de Italia en Madrid para evitar que Enel elimine derechos y rebaje salarios

  • Acudirán delegados y delegadas de las secciones sindicales de Endesa, junto a personas jubiladas y prejubiladas. En plena negociación del convenio, las escandalosas retribuciones de Borja Prado y José Bogas crispan los ánimos de la plantilla

El miércoles 21 de marzo, CCOO de Endesa, junto a las otras dos secciones sindicales con presencia en la eléctrica española (UGT y SIE), se concentrará ante la embajada de Italia en Madrid, situada en el número 98 de la calle Lagasca. A la protesta, que comenzará a las doce del mediodía y terminará tres horas después, están convocados delegados y delegadas y personas jubiladas y prejubiladas de la compañía.

14/03/2018. CCOO de Industria
Concentración ante la sede de Endesa en Madrid durante la negociación del IV Convenio Marco

Concentración ante la sede de Endesa en Madrid durante la negociación del IV Convenio Marco

Desde junio de 2017, la empresa se halla inmersa en la negociación colectiva del V Convenio Marco de Endesa. El argumento de la dirección para iniciar la negociación era, según sus palabras, "buscar una modernidad de las relaciones laborales". Nueve meses después, las tres secciones han descubierto que la supuesta "modernidad" de la dirección de Enel significa liquidar los beneficios sociales de los trabajadores y trabajadoras, junto con una propuesta de revisión salarial que supone, también, la pérdida de poder adquisitivo para la plantilla, precarizando el trabajo diario en la compañía.

Entre otras medidas la dirección propone disminuir los días de vacaciones a los nuevos ingresos y eliminar el derecho al disfrute adicional del personal con más antigüedad. También pretende limitar las licencias retribuidas por enfermedad grave al alta hospitalaria. Asimismo, pretende reducir los niveles competenciales actuales de Endesa, lo que en la práctica merma las retribuciones liquidando cualquier posibilidad de crecimiento profesional en la empresa. Por otra parte, la dirección quiere rebajar a la mitad la indemnización por movilidad geográfica y eliminar las compensaciones de traslados por proyectos. Además, también propone reducir el fondo económico destinado a las promociones verticales en la empresa.

En lo que respecta a los beneficios sociales, la dirección de Enel quiere suprimir todos los existentes para el personal prejubilado y jubilado. Por último, en lo que se refiere a la acción sindical, pretende la reducción o supresión de los representantes sindicales de las comisiones actuales, así como mermar sus competencias.

Prado y Bogas se suben los sueldos

Todas estas propuestas de la dirección de Enel llegan al mismo tiempo que las noticias de los abundantes beneficios repartidos en dividendo para el accionista y los suculentos aumentos de las retribuciones para quienes integran el Consejo de Administración de Endesa. Artículos recientes titulaban: "Endesa bate récords con 1.463 millones de beneficio". En su interior, la noticia informaba del aumento de retribuciones del presidente de Endesa, Borja Prado, así como del consejero delegado, José Bogas. El primero, "un 4% de aumento y 3,18 millones de euros de sueldo anual", mientras que Bogas "un 7,7% de aumento, con una remuneración anual de 2,12 millones de euros".

En este escenario, los sindicatos muestran de manera enérgica su rechazo a unas propuestas totalmente inaceptables e injustificadas. Día a día reciben muestras del nulo nivel de empatía que la dirección italiana tiene con los trabajadores y trabajadoras de Endesa. Cada día se encuentran ejemplos de más trabajadores y trabajadoras que se sienten maltratados. La sensación es que Endesa se ha convertido en un suculento pastel que se desgaja y devora con el único objetivo de aumentar los dividendos de los accionistas y llevarse los beneficios de la histórica y gran empresa española a Italia.

Las propuestas de la dirección afectan no solo al buen nombre de Endesa y a sus trabajadores y trabajadoras. También repercuten en las condiciones laborales diarias de las plantillas y en las retribuciones que perciben. CCOO, con las demás secciones sindicales, considera importante señalar, tanto a la opinión pública como a los representantes políticos y sociales, quién es la culpable: una dirección de Endesa íntegramente copada por elementos afines a la dirección italiana de Enel que no guarda ningún respeto por las personas trabajadoras, ni tiene intención de asumir la responsabilidad que conlleva dirigir una empresa con la trayectoria y el significado histórico que Endesa tiene en España.

Escandalosa operación financiera

La que fuera primera eléctrica española, y que tuviera un importantísimo activo en su división latinoamericana, se encuentra hoy en un grave período de incertidumbre que afecta a sus 8.789 trabajadores en España. Como se recordará, la división latinoamericana, donde se encontraba el mayor potencial de crecimiento de la compañía, fue desgajada de Endesa en el año 2014 mediante una escandalosa operación de ingeniería financiera por la que Endesa recibió 8.252,9 millones de euros, que posteriormente retornaron en su totalidad a Enel mediante el reparto de dividendos, pues Enel era el principal accionista de Endesa con una participación del 92% del accionariado. A eso se sumó un reparto extraordinario por valor de 6.352 millones de euros, financiado en parte a través de un préstamo a cargo de Endesa por valor de 4.500 millones.

Con esta operación, Enel -que en Italia mantiene 27.000 personas en nómina- se quedó con el dinero y Latinoamérica pasó a depender de forma directa de la cabecera en Roma, pasando de esa forma también los beneficios que generaba de España a Italia. Actualmente, Enel ostenta el 70% del capital de la que fuera eléctrica española.

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