El 23 de abril, movilización de los trabajadores y trabajadoras de Endesa ante la Junta General de Accionistas

  • Los tres sindicatos de la eléctrica mostrarán su gran preocupación por el grave período de incertidumbre que afecta a las 8.789 personas que trabajan para la compañía en España

En la negociación del V Convenio Marco, la dirección italiana de Enel pretende continuar precarizando el trabajo en Endesa y aumentar los recortes a los trabajadores y trabajadoras, en un marco de beneficios económicos y aumento de retribuciones de los directivos. La protesta será entre las 11 y las 15 horas ante la sede de Endesa en Madrid (c/ Ribera del Loira, nº 60). Enel no ha presentado un plan industrial y estratégico que dé garantías a la plantilla de continuidad, viabilidad y sostenibilidad a medio y largo plazo.

19/04/2018. CCOO de Industria
Hace un mes los delegados y delegadas se concentraron ante la Embajada de Italia

Hace un mes los delegados y delegadas se concentraron ante la Embajada de Italia

Un mes después de la concentración frente a la Embajada de Italia en Madrid, que reunió a más de 1.500 trabajadores y trabajadoras de Endesa, y personal jubilado y prejubilado, contra las políticas de la multinacional italiana Enel en la que fuera primera eléctrica española, las tres secciones sindicales de Endesa (CCOO, UGT y SIE) se vuelven a movilizar conjuntamente. Será el próximo lunes, 23 de abril, coincidiendo con la celebración de la Junta General de Endesa en Madrid, en la sede principal de Endesa.

En plena negociación de su V Convenio Marco, Endesa se encuentra hoy en un grave período de incertidumbre que afecta a sus 8.789 trabajadores y trabajadoras en España. A día de hoy, la dirección de Enel no ha presentado un plan industrial y estratégico que dé garantías a la plantilla de una continuidad, viabilidad y sostenibilidad de Endesa en el medio y largo plazo. Actualmente, Enel ostenta el 70% del capital de la que fuera eléctrica española.

Esta situación tiene su origen en la transformación que ha vivido Endesa en los últimos diez años, un proceso de constantes desinversiones, externalización de servicios y descapitalización en el que Endesa ha ido perdiendo empleados de forma progresiva y constante. Endesa ha pasado de tener una plantilla de 27.000 personas en 2007, a los actuales 8.789. La más grave desinversión fue, en 2014, la de su división latinoamericana, el mayor potencial de crecimiento que tenía la compañía y su personal, un activo en el que llevaba invirtiendo 20 años. El desgajamiento de la división latinoamericana hizo que sus cuantiosos beneficios dejaran de revertir en España para hacerlo en Italia.

Merma de derechos

Por otro lado, si la negociación del IV Convenio Marco de Endesa, en el año 2012, supuso una importante merma de derechos motivada por el momento de crisis, actualmente, cuando se está negociando el V Convenio Marco, en una coyuntura económica mucho más favorable y con unas noticias en medios de comunicación que informan de récords de beneficios de Endesa en 2018, un total de 1.463 millones de euros, la dirección italiana de Enel insiste no solo en seguir recortando derechos, rebajando salarios y precarizando el trabajo diario de los trabajadores y las trabajadoras de Endesa, sino también suprimir todos los beneficios existentes para el personal prejubilado y jubilado, incumpliendo compromisos históricos con el personal que hizo posible que Endesa fuese la mayor empresa energética.

Mientras, Prado y Bogas se suben los sueldos

Para aumentar más la indignación de trabajadoras y trabajadores de Endesa, todas estas propuestas de la dirección de Enel llegan al tiempo que las noticias de los beneficios repartidos en dividendos para el accionista y los suculentos aumentos de las retribuciones para quienes integran el Consejo de Administración de Endesa. Así, al tiempo de las informaciones sobre los beneficios récord de 1.463 millones de euros, se revelaba el aumento de retribuciones del presidente de Endesa, Borja Prado, así como del consejero delegado, José Bogas. El primero, un 4% de aumento y 3,18 millones de euros de sueldo anual, mientras que Bogas un 7,7% de aumento, con una remuneración anual de 2,12 millones de euros.

Trabajadores y trabajadoras de Endesa consideran inaceptables estas noticias, mucho más censurables si cabe en este contexto en que la alta dirección arremete contra sus derechos y salarios, y los derechos del personal prejubilado y jubilado.

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