El Parlamento Europeo vive ajeno a la realidad del mercado de los vehículos pesados

    CCOO de Industria está firmemente convencida de que se provocarán problemas importantes en los fabricantes de camiones y en el empleo, si finalmente estos vehículos tienen que reducir las emisiones de CO2 un 20% en 2025 y un 35% cinco años más tarde, según los propuso hace unos días la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo. El sindicato lamenta que el órgano legislativo no tenga en cuenta la complejidad del mercado de vehículos pesados, ni sus dificultades para cumplir con las restricciones en tan poco espacio de tiempo.

    23/10/2018. CCOO de Industria
    Planta de Iveco en Madrid

    Planta de Iveco en Madrid

    España cuenta con una planta de camiones en Madrid y con otra en Valladolid que fabrica la cabina que se monta en la factoría madrileña. Entre las dos tienen 3.500 personas en plantilla y son propiedad de la compañía italiana Iveco, del grupo CNHi. CCOO no tiene ninguna duda de que si finalmente se mantienen las restricciones que el Parlamento Europeo anunció el 18 de octubre (20% en 2025 y 35% en 2030), la firma tendrá problemas importantes, al igual que el resto de fabricantes de vehículos pesados.

    El sindicato advierte de que la reducción propuesta no tiene en cuenta las realidades y complejidades de este mercado, ni la imposibilidad de cumplir con los plazos establecidos (capacidad industrial y tecnológica, es decir inversiones y disponibilidad financiera). Más aún, cuando también se exige que el 5% del total de las ventas de camiones corresponda a modelos de cero emisiones en 2025, un objetivo del todo irreal en opinión de CCOO, porque no considera que el potencial de electrificación de los vehículos pesados es mucho menor que el de los automóviles, especialmente cuando se trata de vehículos de larga distancia.

    La situación es todavía más grave cuando en el Parlamento Europeo es conocida la falta de infraestructuras de recarga, en particular en las autopistas, hábitat natural de estos vehículos. También son públicas las dificultades de la UE de unificar criterios para dotarse de recursos que lo hagan efectivo. Por eso CCOO de Industria cree que no es de recibo la propuesta de imponer graves multas económicas a los que contaminen en exceso, cuando se han equiparado las emisiones de las furgonetas con las de los camiones pese a que estos llevan, de media, entre 10 y 12 veces más carga.

    CCOO de Industria espera que, al igual que ocurrió con los turismos, esta propuesta sea reconsiderada. Efectivamente, se debe trabajar en la senda de la descarbonización de la economía, pero poniendo al tejido industrial y a los empleos en el centro de los objetivos y no al margen. El sindicato cree que se necesitan soluciones intermedias que ya han encontrado los fabricantes de camiones, como es la propulsión por gas licuado o comprimido. Iveco y la factoría de Madrid son líderes y pioneras en el desarrollo de este tipo de vehículos mucho menos contaminantes.

    Las empresas pueden seguir innovando en estas soluciones y, en un futuro, podrían llegar a alcanzar las emisiones cero. Incluso podrían tener la suficiente posibilidad de carga y de autonomía para seguir moviendo catorce mil millones de toneladas de mercancías al año.

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